miércoles, febrero 03, 2010 

Todo en unos azucarados eme-eles...




Vamos a ahogar este incendio a soplos,
como se apagan los desastres en este planeta;
a destronar la tristeza con manzana y canela
sin olvidar la ingesta mágica del día a día
para ser completamente feliz;
Derrotaremos la muerte, sí,
Simple como David a Goliath,
Natural como la conquista del ser libre,
Simple, como el agua clara y las cosas
que en ella ven las adivinas
con su presciencia.

Hagamos de esta inmovilidad un movimiento
Los dedos atacan a los muros de su esclavitud, aferrados
a la piedra, desgranando las pesadillas
del ciego. Es tan fácil como derribar Torres con algodones
azucarados o atravesar la intransigencia del opuesto
con su molestia llevada al plano personal.

domingo, agosto 06, 2006 

Susceptible a la Creación Tuya





Se desnudan las manos
Contando latidos como hojas que deshojé
Preguntándome si sí o si no
Ayer:
Sedosos, bajo diez dedos
Pensantes… en tus cabellos;
Pensador, mi hombro en tu frente
Perfumaste mi pesadumbre
Balanceándote con tus hebras
Sulfatadas; articulaciones floridas.

Amor mío…

Si sí… o si no

Eco en vocales musicales
Tu guitarra soy yo:
Las venas, entrañas, curvas
Espaciamientos
En-canto: testimonio pareceres
Que traduces en tu boca.

Nota las notas de mis lápices con que
Delineo tus ojos; son claves
Musicales en tus pestañas
Que suspiro desde lo hondo
De mi plena melodía.

Compondré desde mis ecos disonantes
Sin tu sabiduría,
Versos que hablen de sitios
Sin más palabras que tus huellas
Cargadas a la perfección de tu
Infinita escalada.

Dijiste que sí.



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Se lo dedico a tu deliciosa complejidad que busqué con tanto ahínco en innumerables rincones, no solo para comprenderla, sino para explicar que dentro de mi pequeño universo esos nudos desafiantes dan sentido a todo encuentro de vida. Porque no quiero más que ser-hacer feliz en ese mar de posibilidades. Porque le has dado sentido al invierno que odiaba tanto. Porque lo que me cantan esos ojos, esa boca y ese cuerpo es lo que interpretaría un cabro chico con deseos de aprender y un sabio con necesidad de enseñar.

Porque llegaste limpio de prejuicios y cargado de paciencia infinita para amarme.
Porque te amo con la sencillez necesaria para balancear tu enorme multiverso.

domingo, mayo 21, 2006 

Complejo de Rockstar



La foto es sencillita y carente de pretención, pero igual tenemos auspiciadores.
Da lo mismo: las figuras somos nosotros.
Y así de regios, todos nos aman.

Todos.

miércoles, marzo 29, 2006 

Gracias a los Indolentes por leer hasta el Último-Verso.




Paso a paso
Una nota se hace música
Invisible
Partitura perfumada
Piedra, mar madero,
Viñedo
Se levanta esa mujer maldita
De poeta en poeta
De Rimbaud a Baudelaire
De adolescente a arribista
Danzando
“Pedazo” de Art Noveau
rodeada de espejos
“Pedazo” de corona sobre cada ojo,
Osatura enrojecida,
Asoleada, expuesta con alarde
Sobreactuada hoy
Amada ayer
Invisible antes de ayer…

Es que se arranca los ojos
Se ríe cuando otros lloran
Y se llora –entera- cuando otros ríen.

Es de bar a manos - manosbarias
Gaviotas sobrevoladas en este Valparaíso
Se le escapan de la boca.

En su complejo, palabra a palabra
Quiere salvar algo
Para su libro de Historia

Extracto de princesa, de balcones:
Cuando habla disipa
Gesticula, espanta, domina,
Se pierde
Se le quiebran las piernas
Por cada dirección opuesta que le compulsa

Que se le vuele el fantasma
Entre las sábanas
En-torva sonrisas tiernas
Y ojalá: después no reclame por sus letras.

Papeles, lienzos,
Magísteres, Doctorados,
Sanados, Encontrados
Años, tantos…
Litros y litros de concentración tropical
Y ahí, ella
La del Art Noveau, las canciones
Del norte cercano, lejano
Rosa giratoria
Años-y-años / de-destino
Se acaba la fiesta
Botamos el telón y los platos
Botamos todo
Botó ella la saliva en el tiesto
Asqueada de tanto veneno sabor a océano;
Grita, se arrepiente con dignidad
Y silencio,
Años y años… de años
La ventana abierta a Emile,
Paisaje de Somerscale en frente
Navales, los meses
Épicas: las guerras
Y ella…
Con la cabeza en Rimbaud… Baudelaire,
Le pican los ojos a la muy bestia
Le pican y se contiene
Que el humo le extirpó Él-Los Sentidos.

Y se arrepiente.

lunes, marzo 27, 2006 

f r i d a



AS: Admirada Frida, alguna vez has dicho: “¡El espejo! ¡Verdugo de mis días!”...

FK: es verdad... porque de pronto, allí abajo ese espejo omnipresente, se hizo imperioso el deseo de dibujar. Tenía tiempo no sólo para trazar líneas sino para infundirles un sentido, una forma, un contenido. Comprender algo de ellas, concebirlas, forjarlas, retorcerlas, desligarlas, reunirlas, llenarlas.

AS: ¿te sabes bonita y por eso siempre te pintas?

FK: no, es que estoy sola casi siempre y me parezco a mucha gente y a muchas cosas. Al modo clásico, para aprender utilicé un modelo: yo misma. No fue fácil: por más que una misma sea el tema más evidente, también es el más difícil. Uno cree conocer cada fracción de su cara, cada rasgo, cada expresión, pero ahora todo se burla. Una es una misma y otro: una cree conocerse hasta las puntas de los dedos, y de pronto siente que su propia envoltura se escapa, se vuelve completamente extraña a lo que la llena. En el momento en que uno siente que no soporta más verse, comprende que la imagen que tiene delante no es una misma. Del modo más académico hice de mí misma mi modelo, mi tema de estudio. Y me apliqué.

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Extracto de cierta entrevista a Frida. Me impacta la lucidez de sus palabras, y no puedo menos que robármelas, para ser otra de esas caras que se parecen a otras caras. En su soledad punzante no podía ser surrealista. Pintó su realidad con fuego y sangre. Y retrató de si lo que mejor conocía: "a si misma"

Besos Frida.

jueves, marzo 16, 2006 

Video Girl Ai


Retomando el ciclo de los recuerdos, no puedo menos que mencionar un manga que me sacudió el corazón, capítulo a capítulo. Sí... Video Girl Ai.

Con ese me enamoré hace nueve años atrás. Y con ese mismo cabro chico vestido de escolar, demasiado flaco, lindo, y depositario de mis sentimientos, nos juntábamos capítulo a capítulo, cuando iba a la Crazy all Comics cada dos semanas a gastar dos lucas y media por un ejemplar que nos dejaba con gusto a poco.

Es de esas historietas para leer en el banco de la plaza... comiendo galletas. Para darle vida a un aburrido asiento de un centro comercial ya pasado de moda por caracol y ochentero. Estremece en su simple y básica belleza emotiva... tanto que en vez de avergonzarte, te enternece. Sí... porque Video Girl Aí está a un paso de ser vulgar, pero germina airosa ante las manos de un tipo que resultó maldito por siempre por su propia creación insuperable.

Este clásico, pese a tener elementos evidentemente fantásticos, tiene la particularidad de ser en cierta medida autobiográfico. Mazakasu Katzura, su autor, no ha podido sacarse el fantásma de Video Girl, autoplagíandose de una vez y para siempre.

El panorama es simple: Yota, un quinceañero enamoradísimo hasta las patas de Moemi, una chica espectacular, sufre un desengaño amoroso, al hacerse amiga de ella. Moemi le confidencia que está enamorada del mejor amigo de él, Takeshi, un tipo topísimo, estupendo, y frío que no pesca a nadie.

Desolado por ser tan perdedor (el autor se ensaña en demostrar que Yota es un desadaptado, sobre todo en la comparación entre él y su amigo), va a quitarse la pena arrendando su -primera- película porno, la cual resultó ser una cinta mágica, de la cual sale una linda chica llamada Ai, saltando desde el VHS hasta sus brazos.

Yota tiene tan mala suerte, que por cierto, su equipo de video ya estaba medio estropeado desde antes, lo que provoca que la imagen se distorsione de pésima manera. Ai entonces, se transforma en una proyección defectuosa de lo que siempre debió haber sido: Una geisha PROGRAMADA para ser complaciente, cuya misión se limitaba a consolarlo el tiempo que duraba la reproducción de la cinta, es decir, tan solo tres meses.

En vez de ser el modelo de mujer perfecta (de acuerdo a la concepción oriental... los hombres dirán el resto), Ai resulta ser una chica inquieta, juguetona, cabra chica, totalmente desvergonzada, impulsiva y violentamente amorosa. Yota entonces, no puede dejar de compararla con su eterno amor, Moemi, una chica seria, recatada, hermosa y bastante más suave que su nueva amiga. Y "claramente" (no sé que mierda tendría en la cabeza el autor) Ai sale perdiendo.

Video Girl Ai, gracias a su defecto de origen pierde sus habilidades culinarias innatas, sus dotes amatorios, su voluptuosidad corporal (se le desinflan las pechugas... ¡por dios!) y su femeneidad religiosa. Y en su cercanía a Yota, termina enamorándose de él, sentimiento totalmente prohibido para estas entidades. Las Video Girls no son humanas, y NO se enamoran.

Entre el melifluo tira y afloja, y fuera de las referencias claramente machistas (lo interpretaré como diferencia cultural) Video Girl Ai tiene episodios memorables. Hay una escena en que ella le prepara una -horrible- cena a Yota, como sorpresa... y él llega con Moemi a cocinar. Ai oculta todo. Cenan los tres. Moemi se va junto a Ai hasta la estación. Y Yota, quien había notado los cortes en las manos de su amiga, se sienta a comer la cena.

-"Ese es uno de tus lados buenos" - le dice ella con expresión velada. Y el se sonroja y nos sonroja a todos.

O cuando salen de paseo a la ciudad... por primera vez para ella. Yota, cinéfilo, la invita al cine. Ella exclama, riéndose " En el cine están todos callados, no tiene ninguna gracia. Prefiero conversar contigo. El cine es una pérdida de tiempo"



El constante tira y afloja te mantiene a-flojado sobre la cuerda del vértigo. Se aman, pero se ocultan. Aparecen terceras personas. Él se pone "atractivo" de pronto y consigue a su amor de toda la vida, como a la mitad de esta serie de 40 capítulos en la edición española. Y cuando lo logra... ya no es lo mismo: Ai había calado demasiado hondo; había roto la barrera de lo que él creía, era su estereotipo, cambiándolo todo con su entrega sin límites tan "violently happy".

La dicotomía en la esencia de Ai se debatía ferozmente entre su naturaleza de "ayudar" a Yota a perseguir lo mejor para él y su amor inconmensurable. Por una parte, ella estaba consciente de que su reproducción acabaría y desaparecería para siempre, y por otra... lo amaba épicamente.

Podría decir que este manga es una tragedia griega con ojos vidriosos pasados a té verde ceremonial. Podría decir además que aquí se arrancan los corazones y se sugieren valores. No sé como diablos hizo Katzura para que nos identificáramos con su problemón, sin embargo lo logra con una honestidad "empiluchante" que casi llega a dar vergüenza.

Cada cierto tiempo, los leo. Es lo más lindo que alguien puede leer a los quince, y a los veinticinco... no me queda menos que sonreír nostalgicamente con las aventuras lacrimógenas y asfixiantes de estos no-tan-entrañables personajes. Si a la larga y siendo bastante honesta, la única que salva es Aí; el resto en su mayoría son unos buenos para nada que no tienen nada claro. Ella en cambio, una condenada a muerte, lo entrega todo -todo- en pos de los que seguirán viviendo.


martes, febrero 28, 2006 

Puras Huevadas



Buscando un mísero pedazo de papel para escribir poesía a la antigua usanza, uno encuentra huevadas como estas.

No me queda más que reflexionar sobre esas letras que no son mías. Hay quienes creen que ciertos valores, como por ejemplo la amistad, son tan desechables como cambiarse de calzoncillos en las mañanas, mirarse al espejo y visitar al estilista. Entonces, no me puede extrañar que la amistad como tal se banalice, transformándose en receptáculo de conveniencias, envidias y personalidades gliceroides.

Encontré testimonios gráficos desgarradores que me provocan más rabia que otra cosa. Encontré pedazos de amistades viejas regadas por los rincones de mi pieza. Encontré fotitos, dibujitos, cuentitos, libritos y cuanta huevadita ( o huevaidiota) ustedes se puedan imaginar. Y los emblemas de "juntos para siempre", o "nosotros somos especiales", o más gracioso: "sin ti mi vida pierde sentido", se diluyen como un jugo yupi de falsafrutilla en un litro de agua pasada a cloro: sabocita al principio, tóxica para la guata, y a la larga, causante de cancer de colon.

Hay que entregarse al dulce presente. Solo lamento haberme quedado con muchas cosas en el tintero, para desarraigar todo eso que me molesta de mi vida, el mal elemento, la mala hierba, de una buena vez.